El Otaku – Parte III: Especies peligrosas.

En toda familia hay ovejas negras. Personas que, cuando alguien pregunta por ellos, se les responde que están de viaje de negocios o no pudieron venir porque tuvieron una emergencia de última hora. La familia Otaku no es la excepción.

Bromas aparte (y exponiendo los casos entre un par de rebanadas generosas de hueveo), me ha tocado conocer casos de Otakus que traspasan ese delicado visillo llamado cordura y comienzan a caer en áreas más grises de la conducta humana; y no, no me refiero a detalles como ponerle hielo a la cerveza o usar zapatos con calcetines blancos, sino a conductas que me han hecho dudar seriamente de la cordura de algunos de mis congéneres.

En esta sección pretendo abordar algunos casos de especies Otaku de las que es mejor mantenerse saludablemente alejado. La experiencia me ha enseñado que a veces es mejor mantener la cabeza baja y disparar primero, no vaya a ser que al despertar me encuentre en mi réplica personal de Perfect Blue.

Familia: N.S.O.
Género: Maleficarum Otakus
Nombre científico: Otakus Fotofóbicus
Nombre Vulgar: Otákula
Especie de la que desciende: Mezcla de Homo Sapiens Cuasinormalis y Oscurum Engrupíficus (normalmente producto de condiciones de saturación alcohólica).
Descripción: Una mezcla extraña, producto de lo que botó la ola Gótica. Normalmente se trata de tipos que se quedaron sin afición al morir el movimiento masivo Goth, y no encontraron nada mejor que migrar al anime, siendo detenidos en dicha migración por el auge inesperado de la onda Vampírica. En otras extrañas ocasiones se trata del caso inverso: Otakus que migraron a los brazos del maligno cuando se dieron cuenta que sus almas no eran sino un invento de este mundo frío y que estaban condenados a la perdición eterna. Visten con una mezcla de colores raros; normalmente ropa negra y pelo teñido de algún color chillón (pero de brillo bajo, así como lila tirando a café sangre seca).
Hábitat: Desde apartamentos propios amoblados a todo lujo hasta bodegas solitarias infestadas de snacks… digo, ratas. La transversalidad social que les brinda en este momento la moda de los vampiros fotoreactivos ha sido aprovechada inteligentemente por esta especie, permitiéndoles cierta variedad para escoger el lugar donde realizar sus siniestros rituales (aunque normalmente se conforman con tomar jugo de tomate a temperatura corporal).
Comportamiento: De lo más extraño y variado, alcanzando lo indefinible. Se esperaría que fueran medio mariconcitos y sensiblones (dada la actual proliferación de vampiros a medias tintas), pero su continua exposición a series con alto contenido de violencia y gore han hecho de ellos una especie volátil e impredecible, al punto que sus contrapartes no-otaku hablan de ellos como si se tratase de Onis o Bakemonos (que, para que andamos con cosas, son bastante más bacanes que los vampiros crepusculares de hoy por hoy).
Si ve uno: Si es de noche, hágase el hueón y trate de escapar: lamentablemente la mayoría de los Otákulas están tan compenetrados con su arquetipo que juran de guata que se alimentan de sangre de vírgenes (y, digamos las cosas como son, si es usted otaku hay altas posibilidades que lo sea). Si no es posible, sígales la corriente y preocúpese de cubrir cualquier parte de su cuerpo donde se asome la piel mientras que busca un perro callejero para ofrecer como sacrificio a tan terrorífico hijo de satán. Si es de día, ni se urja: de todas formas probablemente brillen si los exponen a la luz del sol. Cualquiera sea el caso, es conveniente andar con una estaca, por si acaso: O bien logra usted matar a la bestia de un certero golpe en el corazón o bien resulta que más que Otákula era mariposón y le queda pidiendo el bis.
Estado de conservación de la Especie: De cuidado para el resto de la población. A pesar de ser una moda (esperamos) pasajera, se trata de la mutación con mayores probabilidades de reproducirse con éxito en la actualidad.

Familia: Cuasiponja Estupidus
Género: Otakus Gregarius
Nombre científico: Piñerakus Melocomprus
Nombre Vulgar: Otakuñado
Especie de la que desciende: Es lo que ocurre cuando a un Otaku se le expone a la forma de pensamiento del OTAKU!!!!!
Descripción: Billeteras demasiado gordas y padres que no quisieron tener que cargar con la educación de un hijo Otaku. Eso sumado a una nula fuerza de voluntad ante cada pieza de merchandising ofrecido en los escaparates de su tienda favorita conforman el arquetipo base del Otakuñado. Lamentablemente para ellos, el correr del tiempo y la falta de apoyo paterno desde finales de sus 20 han hecho de ellos una especie de morosos del anime, manteniendo constantemente reventadas sus tarjetas de crédito, a su perro muerto de hambre, sus registros bancarios con más tinta roja que fábrica de banderas de la U.R.S.S., a los prestamistas haciendo fila en la puerta de su casa para presentarle sus parabienes a su madre y su foto en la entrada de Wikipedia correspondiente a “Dicom”. Desafortunadamente para el mundo del anime, si bien es cierto su presencia  suele ser algo que uno no notaría si carecieran de su compulsivo impulso adquisitivo, a la larga la cantidad de muletillas y referencias al anime hacen imposible el quitarles de encima el apelativo de “otaku”.
Hábitat: Departamento o casa, normalmente mal cuidado por fuera pero atiborrado de “tesoros” por dentro.
Comportamiento: A menos que esté usted en venta y se parezca a algún personaje de anime, puede relajarse por completo. Los únicos seres humanos por los que manifiesta interés son las personas que tienen que ver con su vicio, léase los niños que trabajan en la fábrica que hace sus chucherías en Bangladesh, su jefe que es quien le paga el sueldo para poder comprarse cosas y el o la eventual dependiente de la tienda física donde vaya a comprar (si es que es el caso, dado que es más probable que adquiera sus bienes vía internet), el resto, simplemente, le importa menos que las penurias que se obliga a pasar para poder comprar “lo último”.
Si ve uno: Si tiene usted algo de dinero en sus bolsillos, corra lo más rápido que pueda, no importando que tenga que arrojar a la ancianita que caminaba con un andador entre usted y él con tal de mantener algo de distancia. Está científicamente comprobado que esta raza posee una capacidad sobrenatural para detectar a quien eventualmente podría prestarle plata, de tal forma que la única manera de mantener su dinero a salvo será no darle oportunidad alguna de iniciar cualquier conversación que pueda terminar con un “amigo/a, no me podrías prestar un par de lucas para…”
Estado de conservación de la Especie: Al igual que su homónimo estándar, el Otakuñado vive de la caridad de sus conocidos, dedicando el 175% de su sueldo a comprar merchandising. Es, por lo tanto, responsabilidad del resto de la raza otaku el mantener la población de esta plaga a raya… en una frase, “son ellos, o nosotros”

Familia: Anime Fanaticus
Género: Otakus Copionus
Nombre científico: Otakus Osaru
Nombre Vulgar: Otaku Mono
Especie de la que desciende: Mutación a partir del OTAKU!!!!!
Descripción: El Otaku Mono es al Otaku lo que el Camaleón es al Cocodrilo: Una especie inferior que hace todo lo posible por verse igual que el individuo que está a su lado, con resultados que rayan en el ridículo. Son fáciles de reconocer por hacer un constante esfuerzo por parecerse al grupo de otakus al que intentan homologarse, a tal punto de casi lograrlo, fallando miserablemente a la hora de abrir la boca.
Hábitat: Una casita en el bosque hecha de galletas esponjosas de jengibre y con barras de caramelo en las ventanas… casa que, a ojos de cualquiera que no sea un Otaku Mono, eventualmente parecerá más a una habitación blanca acolchada con barrotes y con un guardarropa de muchas camisas de manga larga… muuuy larga.
Comportamiento: Si el resto del grupo dice que One Piece es muy corta, él lo dirá también. Si dicen que Tsubasa Chronicles tiene dibujos comolohombreh él se pondrá un disfraz de Shaoran Li. Si al grupo le da por escuchar músicas de anime clásico él llegará al día siguiente con la discografía original de Sazae-san. Al final, al caer la noche, cuando esté por fin solo, acostado en su cama y a punto de caer dormido, se dará cuenta que no es más que un vil ser humano sin imagen propia… desafortunadamente, al despertarse volverá a repetir el mismo odioso ciclo.
Si ve uno: Mientras no estén en un estado de psicosis, son inofensivos. En tal caso, trate de enseñarle que tener una opinión propia no es pecado a los ojos de Tezuka y que, a pesar de todo lo que el mundo lo desprecia, al menos su madre ha de quererlo un poco. Si ya empezamos con los juegos enfermizos del tipo “me caracterizo igual que mi mejor amigo” las alternativas son 22 gramos de plomo o presentarle otro grupo de otakus con gustos más sencillos de asimilar.
Estado de conservación de la Especie: Gracias a la explosión demográfica constante, su proporción va en un continuo decremento.

Artículos Anteriores:
El Otaku – Parte II: Especies Establecidas
El Otaku – Parte I: Arquetipos Básicos

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2 comments on “El Otaku – Parte III: Especies peligrosas.”

  1. Sightes dice:

    >_> yo estuve a punto de convertirme en piñeraku , menos mal me contuve …comprenderan que salir de la universidad y que te llegue el primer sueldo gordito , hace que las mas profundas tentaciones surgan desde el interior , haciendo que aquellas figuras del eurocentro o de cualquier antro otaku te tienten , uno quiere comprar todo lol….

    afortunadamente , limpie mi alma y fui capaz de sobrevivir …

    me surgio la duda , hace un tiempo vi una niña que estava cosplayeando de sakura o algo asi y le hablaba sola al oso de peluche ,@,@ fue perturbador y cuando me mecionan cosplay la recuerdo ….alguien sabe en que categoria entra?

    1. Tornado dice:

      me surgio la duda , hace un tiempo vi una niña que estava cosplayeando de sakura o algo asi y le hablaba sola al oso de peluche ,@,@ fue perturbador y cuando me mecionan cosplay la recuerdo ….alguien sabe en que categoria entra?

      Otaku Mono, sin duda; quizás aún no por completo, pero las raíces de la infección estaban allí.

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