Censura en el Eroge ¿El fin de los buenos tiempos?

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Es sabido por varios la constante batalla que se ha librado en occidente (y oriente) por las llamadas «Feminazis» (EqualityNow) quienes han logrado, entre varios puntos, restringir una amplia lista de contenidos dentro del desarrollo de Eroges. Asi mismo, la prohibición de las «violaciones» dentro de juegos de contenido erótico ha gatillado variadas reacciones a diferentes niveles, siendo una de ellas bastante reciente y mencionable. Minori, una compañia desarrolladora de juegos de este tipo en Japón, ha restringido el acceso a su web a paises extranjeros, argumentando y poniendo en la mesa lo que a muchos extranjeros nos preocupa: la muerte de una de las industrias mas rentables del entretenimiento para adultos en Japón.

rapelayEn este caso particular, la compañía ha respondido a la decisión -bastante censurable- de ciertos políticos y editores japoneses de prohibir el eroge del tipo  “violación” (el cual es aproximadamente un 15% de la producción) siendo el ícono a destrozar el conocido Rapelay (de Illusion). Además de ello, las féminas han influido en elevar un listado de sugerencias que apuntan al  lolicon, violaciones, fetiches, actitudes grupales, etc. Lo anterior por supuesto, busca restringir y «limpiar» lo que a vista de ellos supone un claro incentivo a delinquir y al menoscabo de la mujer.

Feministas y grupos de la UNICEF han sido los principales motivadores de esta iniciativa, por supuesto, basándose en estudios superficiales, no han hecho más que -perdonando lo soéz de término- hinchar en temas que no conocen y que por supuesto, son descartables pues no son parte de su propio entorno. Por supuesto, para muchos no deja de ser menor el ver juegos que muestran y te posicionan en el papel de un acechador y violador de chicas, pero en este caso, supone más una actitud autoritaria y como se ha mencionado en varios sitios, algo «nazi».

Sí me preocupa el que estos juegos, pese a su contenido, continúan intachablemente perteneciendo y enfocándose a un segmento erótico  y claramente adulto. Al parecer, en occidente sigue el concepto de que los juegos de video estan enfocados siempre a los menores de edad, afectando este prejuicio -y sus restricciones- claramente a quienes tenemos el criterio formado como para decidir qué ver y jugar. Demás decir que  fácilmente todo ese listado de prohibiciones podría fácilmente extenderse a series de anime y manga, siendo ello una gran amenaza a la industria del hentai, doujinshi, etc.

En países como Argentina ya se ha dado la «voz de alarma» buscando prohibir la venta de juegos que inciten vejámenes contra la integridad sexual, alegando la facilidad de conseguir dichos juegos en ciertos distribuidores por jovenes y niños. Eso claramente deja en evidencia que -a mi ver- el problema va en las restricciones de venta mas que al «contenido» que se está entregando.

feminaziPersonalmente no soy un jugador acérrimo de este tipo de juegos, pero no puedo dejar de pensar en si decisiones como la de Minori son la real solución a este problema. En una actualización al mensaje que aparecía al intentar acceder a su web -y a raíz de los cientos de correos enviados por extranjeros- Minori argumenta que, dado que el problema en discusión referente a los paises extranjeros  es «el Eroge Japonés», se ha decidido seguir con los dictámenes , haciendo el baneo a extranjeros «por nuestro propio bien».  De no estar nosotros de acuerdo, sugieren escribir cartas a quienes son responsables de las restricciones.

Si a ello le sumamos el ambiente xenofófico generado en varios sitios respecto al «intruso extranjero», quienes -según japoneses- hemos propiciado la puesta en discusión de si es o no perjudicial el desarrollo de este tipo de juegos. Finalmente, la idea de cerrar el eroge solamente al Japón ya no suena tan lejano, preocupando -insisto- el que toda esta actitud pueda transmitirse al anime, manga, etc.

Si asi fuese, ¿no sería este un retroceso y una restricción innecesaria en un tema que probablemente se encuentra cercano al fondo de las prioridades con real necesidad de revisarse y legislarse en el mundo? Recuerden que en Chile ya se ha legislado respecto a la prohibición del Hentai, donde nuestros senadores ni siquiera sabían a qué contenidos englobaba el concepto (obviamente, más allá de «monitos chinos porno»).

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El problema es la distribución. El como restringir el acceso a quienes no deberían tener dichos productos. Responsabilidad de distribuidores y padres temerosos de que sus hijos se vuelvan pedófilos, violadores, etc. Como siempre, padres echándole la responsabilidad a otros de lo que deberían vigilar y dirigir ellos en la comodidad de su hogar.

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